Guía para nuevos emprendedores

Emprender y triunfar constituye una de las circunstancias más gratificantes a las que se puede aspirar. Sin embargo, comenzar es la parte más difícil: son muchos los factores que intervienen en la creación de una empresa viable. Justamente por ello, existen ciertas pautas para nuevos emprendedores y servicios como las cuentas bancarias para negocios que pueden facilitarnos las cosas.

Por qué crear un emprendimiento o empresa

Si bien hoy resulta más sencillo que nunca debido a la multitud de servicios y herramientas de gestión digital, emprender es una actividad ancestral que tiene mérito por sí misma. En efecto, esta ofrece la posibilidad de convertirnos en sujetos autónomosfinancieramente independientes.

En la actualidad, esto es cierto y la posibilidad de emprender y crear una empresa propia resulta más accesible que nunca. Existen múltiples servicios bancarios y cuentas para empresas sin comisiones, herramientas digitales y programas de gestión que simplifican la tarea y ofrecen los recursos informáticos necesarios para realizar contabilidadfacturaciónfunciones comerciales y de pago, entre muchas otras.

En este sentido, pueden mencionarse muchas ventajas de emprender: el costo y la inversión son más bajos que nunca, existen mercados accesibles y opciones de marketing y publicidad económicas y efectivas, y ni siquiera necesitamos disponer de una oficina: basta con una buena conexión a internet y un ordenador.

En el contexto actual además se dispone de un abanico de políticas y recursos estatales que fueron probados durante la pandemia para ayudar a las personas a comenzar su propio emprendimientonegocio u empresa durante la pandemia. En este sentido, existen exenciones fiscalesprogramas de fomento y todo tipo de ayudas tanto de la banca privada como la pública para nuevas empresas.

Por lo tanto, las razones de por qué emprender y crear una empresa propia se resumen en nuestros intereses personales y aspiraciones. Debemos tener en cuenta que se trata de una tarea demandante que consume mucho tiempo y recursos, especialmente al comienzo. Sin embargo, si seguimos ciertas pautas, tras dicho periodo podemos encontrarnos con una empresa rentable.

Guía para nuevos emprendedores y empresas

Existen muchos factores y variables que pueden afectar al éxito de una empresa. En última instancia, dependerá de las características particulares de la empresa y la actividad en la que esta se inscriba. En este sentido, la siguiente debe considerarse una guía esquemática y flexible, en vez de un manual estricto.

La siguiente guía constituye los principales pasos y tareas para comenzar una empresa. La mayoría de los pasos de esta lista responden a las necesidades de la empresa como tal y las actividades de gestión correspondientes a su constitución. Por lo tanto, se puede aplicar a cualquier tipo de emprendimiento o negocio.

Define la idea: producto y servicios

Antes de comenzar con la creación del emprendimiento o empresa, debemos determinar cuál es nuestro negocio. Esto es, cuál es nuestro producto o servicio. En función de ello, luego podremos inscribirnos en un sector y mercado, y conocer los pormenores de la actividad.

Análisis de mercado e investigación

El siguiente paso es conocer el mercado. Se trata, por un lado, de comprender que nuestra empresa no existirá en un vacío; proveedores, clientes, competidores, instituciones y muchos otros actores intervienen en la actividad. Por el otro lado, debemos conocernos a nosotros mismos: realizar un análisis FODA de fortalezas y oportunidades, debilidades y amenazas.

Plan de negocios

Sin importar el tipo de actividad, debemos confeccionar un plan de negocios en el que figure el modelo de rentabilidad. En este debe especificarse tanto el producto o servicio principal que ofrecemos como también aquellos secundarios y complementarios que garantizan su comercio. El plan de negocios debe contar también con las proyecciones económicasfinancierascostos de gestiones operativas de la empresa.

Constitución legal

Este aspecto puede ser uno de los más engorrosos para quienes no tienen conocimientos en la materia. En este sentido, lo primero es elegir una forma jurídica: la sociedad limitada —con un capital mínimo de tres mil euros— es la mejor alternativa para emprendedores, ya que limita nuestra responsabilidad sobre la empresa y nuestro patrimonio personal queda protegido. Si nuestra idea es crear una empresa sin socios, la sociedad limitada unipersonal también es una buena opción.

Certificación negativa del nombre

En esta instancia, es necesario obtener una certificación en la que conste el nombre de nuestra empresa. Este trámite debe realizarse en el Registro Mercantil de manera presencial, online o por correo. El nombre elegido será reservado por un periodo de seis meses durante el cual debemos inscribirlo en el Registro Mercantil Provincial.

Estatutos sociales

Para continuar con la constitución legal de la sociedad para nuestra empresa, debemos redactar los estatutos sociales que regirán su funcionamiento. Estos pueden modificarse más adelante, pero deben constar con la información básica de la empresa —su actividad, recursos disponibles, objeto social y capital, entre otros—. Asimismo, debe incluirse la estructura organizativa y el tipo de junta directiva.

Escritura pública ante notario

La constitución de la sociedad requiere que reunamos todos los documentos mencionados para certificarlos en una escritura pública con un notario. Los documentos necesarios son los estatutos, la certificación del nombre, una certificación emitida por la entidad bancaria en la que se realizó el depósito del capital social y, en caso de haberlos, el documento de todos los socios.

Servicios bancarios y cuentas para negocios

Una vez conformada la sociedad, debemos disponer de aquellos servicios asociados con la gestión de los recursos monetarios de la empresa. En este sentido, conviene contratar una cuenta para negocios. Este tipo de servicio no comporta tarifas por comisionesmantenimiento ni operaciones, por lo que resulta muy conveniente para reducir el costo de gestión.

Registro en la Agencia Tributaria

Para conformar la empresa legalmente debemos solicitar el número de identificación fiscal en la Agencia Tributaria o NIF. Este número será empleado para realizar la facturación de empresa y las liquidaciones de impuesto correspondientes. Para obtenerlo debe completarse el Modelo 036, el cual emite un número provisional que luego de seis meses será reemplazado por uno definitivo.

Registro Mercantil e Impuesto a las Actividades Económicas

Finalmente, debemos inscribir a la empresa —no a la sociedad— en el Registro Mercantil. Esto le provee capacidad jurídica y le permite ser considerada como una entidad en sí misma. En este punto se requiere de los documentos societarios mencionados, la escritura pública y el NIF. Asimismo, debemos dar de alta el Impuesto de Actividad Económicas en la Agencia Tributaria correspondiente.

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