25 consejos para ahorrar en la compra del supermercado

Gráfico mujer y niña comprando

Resumen – Después de los gastos en vivienda, los gastos de la compra en el supermercado son los que más dinero se llevan del presupuesto familiar. Siguiendo estos consejos para realizar la compra, una familia de 4 miembros puede ahorrar más de 150€ al mes sin muchas privaciones.


Cómo ahorrar en la cesta de la compra

Uno de los apartados que más nos puede ayudar a mejorar la economía familiar, sin duda, es ahorrar en la cesta de la compra, ya que la mayoría de las personas no presta atención y el ahorro puede ser importante.

Planificar las comidas y ponerle un poco de interés nos puede valer para casi tener un sueldo extra al año con lo que ahorraremos en la compra de comida.

Sigue estos consejos, aunque sea solo un mes y verás que el ahorro es importante. Para ello, primero, deberás llevar las cuentas de casa para poder comparar mes a mes.

Puedes descargarte nuestra plantilla Excel para gastos mensuales del hogar.

Ahorrar en la Compra

1.- No vayas a comprar con hambre

La más obvia. Lo habrás experimentado más de una vez si has ido a comprar antes de comer o de cenar. La cantidad de cosas que se nos antojan y que acabamos comprando que realmente no son necesarias.

Por lo tanto, lo primero para ahorrar en la compra de comida es no acudir con hambre al supermercado. Elige bien la hora a la que vas a comprar y no te dejes llevar por las tentaciones.

2.- Planifica tu compra. Haz una lista

Lo anterior lo puedes evitar si haces una lista y no te sales de ella. Simplemente se trata de planificar.

Los gastos de casa se deben tratar como una pequeña empresa llevando una contabilidad doméstica, porque es mucho el dinero que puedes ahorrar siguiendo unas pautas y planificando. Y ese ahorro puedes invertirlo para tener un colchón o en inversiones productivas, como una casa, por ejemplo.

Hacer una lista de la compra, habiendo planificado los desayunos, las comidas y las cenas es fundamental para ahorrar y comprar solo lo necesario.

Con esto evitas caprichos y antojos momentáneos que, en el fondo, no producen satisfacción.

3.- Lista de la compra inversa

A la hora de hacer el menú semanal y la lista de la compra debes empezar por ver los productos que tienes en casa, en la nevera, en el congelador o en la despensa y, a partir de ahí, planificar el menú y la compra semanal.

Evitarás tirar productos caducados o pasados y ahorrarás en la preparación de las comidas.

4.- Haz un presupuesto y no te salgas de él

Hacer un presupuesto para la compra familiar es necesario, como haría cualquier negocio.

En este presupuesto debes asignar la cantidad de dinero que vas a emplear en la compra de comida.

Aunque es difícil, intenta ceñirte a ese presupuesto y no te salgas de él. Con el paso del tiempo te acostumbrarás a cumplir los presupuestos.

5.- Ayuno financiero

El ayuno financiero se realiza durante 21 días y consiste en no hacer ningún gasto extra durante ese periodo mejorando nuestros hábitos de gasto.

Pues ese ayuno financiero podemos aplicarlo a nuestra lista de la compra, puede ser durante 21 días o durante dos semanas.

Durante el periodo que establezcas evita comprar lo que no sea esencial. Deja a un lado cervezas, bebidas azucaradas, bollerías, compras caras de carne o pescado… Compra única y exclusivamente lo necesario, sin ningún “lujo”.

Verás como notas la diferencia y el ahorro crece sin privarte de comer bien.

6.- Dale vida al congelador

Un pescado fresco cuesta el doble que congelado y la diferencia de sabor tampoco es tan grande. Muchos estudios demuestran que los alimentos congelados no pierden las vitaminas ni sus beneficios nutricionales.

Además, los productos congelados se cocinan muy fácil y no se estropean.

Si compras la carne o el pescado en pequeños comercios, que suele estar más buena y ser más barata, puedes comprar más cantidad y congelar.

7.- Cocina recetas que puedan congelarse

Casi cualquier comida puede congelarse, pero las legumbres y los caldos están igual de buenos congelados que recién hechos.

Ahorrarás tiempo y dinero si, ya que te pones a cocinar un cocido o unas lentejas, haces una olla bien grande y congelas.

Lo puedes hacer en raciones y cada semana puedes sacar una ración del congelador. Las sacas por la mañana y a la hora de comer tienes la comida hecha sin ningún gasto y sin ningún trabajo.

8.- Alimentos de temporada

Las frutas y verduras de temporada son muchísimo más baratas.

Acostúmbrate a consumir lo que nos da la naturaleza en cada momento.

9.- No hagas toda la compra en el mismo sitio

Cada supermercado o comercio tiene unos productos a mejor precio.

Una carnicería de pueblo o de barrio, por lo general, es más barata que una gran superficie.

Puede que otra cadena de supermercados tenga, por ejemplo, las latas más baratas que a la que sueles ir habitualmente.

Y la fruta, por lo general si puedes comprarla en algún mercadillo de productores estará mejor y más barata.

10.- Utiliza las ofertas

Pero ojo, con cabeza. A veces, los supermercados con esas ofertas nos la cuelan.

Lo primero, mira que sea un producto que realmente necesitas. Si no es algo que vayas a usar pronto igual acaba en la basura.

Además, mira que sea una oferta realmente. En las páginas online puedes ver a qué precios están en otro supermercado.

11.- Compra marcas blancas

Hay marcas consolidadas que valen la pena comprar pero hay productos que están igual de buenos de marca blanca que de marca conocida.

Y hay mucha diferencia de precios entre marcas. No creo que si usas, por ejemplo, un aceite barato para determinados guisos se note mucho.

Solo compra marcas que, realmente, notes la diferencia.

12.- El truco de las estanterías

Cualquier comercio tiene unas técnicas para vender más. Zara pone los vestidos elegantes y más caros a la entrada para que parezca una tienda de lujo y lo más barato detrás.

Las grandes superficies y supermercados suelen poner a la altura de la vista los productos que les interesa vender.

Por lo tanto, cuando vayas a echar al carro un producto no mires solo al frente. Mira arriba y bajo de la estantería.

13.- Conoce los precios

Conoce los precios aproximados de lo que compras. Mucha gente compra atún todas las semanas y no sabe ni lo que vale una lata.

Conociendo los precios sabrás si, por lo que sea, ha habido una subida grande en una marca o en un producto.

Además, es importante para la realización del presupuesto de la compra en el supermercado.

Y mira el precio unitario, por kilos o litros.

14.- No compres precocinados

Aunque hay productos precocinados que no están nada mal, nunca están tan buenos como si los cocinas tú.

¿Hace falta comprar una tortilla de patatas precocinada o un pollo cuando se hacen en un momento o se hacen solos en el horno?

Los precocinados nos ahorran tiempo pero si cocinas y congelas es lo mismo, y el ahorro es grande.

15.- No a los productos empaquetados

No compres productos empaquetados, son más caros y, además, la cantidad suele ser mayor a la que necesitas, seguro. Haz cola en la pescadería, en la carnicería o en el fiambre y compra la cantidad que necesites.

La verdura envasada, también cuesta más. Igual que el producto ya cortado, ya sean champiñones o quesos.

16.- Ahorra en productos de limpieza

En el supermercado, aparte de comida se suelen comprar otros productos como productos de limpieza, de cuidado personal o para mascotas, por ejemplo.

Todos estos productos suelen estar más baratos en tiendas online o tiendas especializadas.

Incluso los productos de limpieza los puedes comprar a granel. Haz una comparativa de precios y acostúmbrate a pedirlos por internet.

17.- Utiliza tarjetas y descuentos de los supermercados

Consum te devuelve el 1,25% de tu compra igual que Carrefour y hay bastantes supermercados y grandes superficies con tarjetas de fidelidad.

No es mucho si lo miras mes a mes, pero el ahorro en un año puede no estar nada mal para una tarjeta, que es gratis.

18.- Descárgate apps para comparar precios

Apps como soysuper o OCU market permite, escaneando el código de barras de un producto, mostrarte los precios en distintos supermercados.

Captura pantalla app para ahorrar en la compra

Con esto podrás ver si merece la pena comprar o si lo que dicen que es una oferta es realmente una oferta.

19.- Ten siempre lo básico

Hay productos como el arroz, las pasta, las latas, las legumbres que tienen una vida útil muy larga y que comprando cantidades mayores salen más económicas.

Además, puedes improvisar comidas rápidamente con estos productos sin tener que gastar.

Cocinar una pasta o un arroz con lo que tienes por casa es una manera de ahorrar en una comida.

20.- Come sano

Comer sano es más barato. Habrás visto en el supermercado como las personas mayores llenan el carro por poco dinero.

Comprar barato no es comer mal, todo lo contrario. Se trata de cocinar y aprovechar los productos que compras.

Un pollo entero vale poco más que dos pechugas y con el resto del pollo, muslos, alitas… se pueden preparar otras comidas.

21.- Redefine la cena y el desayuno

Un buen desayuno sano y barato puede ser una tostada de pan con aceite y una pieza de fruta o unos cereales. Elimina bollería y productos procesados nada sanos y caros.

Y la cena debe ser una comida ligera y moderada.  Ya hemos comido suficiente por el día, y después de la cena nos vamos a dormir con lo que no necesitamos ningún aporte extra.

Las sobras son ideales para las cenas, igual que huevos o ensaladas, sandwichs ligeros, cremas, verduras cocinadas… Todo ello sano y barato.

22.- Usa la calculadora del móvil

No es mala idea mientras compras ir sumando lo que vas gastando, redondeando el precio hacia arriba. Evitarás sustos en la caja e irás viendo del dinero que dispones para la compra.

Y podrás plantearte si algunos de los productos que has comprado realmente merecen la pena.

23.- Apps de desperdicios de alimentos

La más conocida es Too Good to go a la que, por ejemplo, se han sumado recientemente los supermercados Más y Más.

Aquí, hay que ir con cuidado y seleccionar bien los comercios, mira los comentarios de usuarios, porque se da el caso de comercios, como panaderías, que no ofertan los productos del día no consumidos, sino que son del día anterior.

O tiendas de fruta y verdura que incluyen productos que están para ir a la basura y no para consumir.

Por el contrario, otros si que son fieles al mensaje de la aplicación y suelen preparar pedidos variados y, aunque con fecha de caducidad cercana, buenos para el consumo

24.- Ve a la compra sólo

No compres con tu hijos, marido o mujer si son propensos a comprar antojos y cosas que no se necesitan.

Si tú has planificado la compra semanal ve solo a comprar.

25.- Ten mentalidad de ahorrador

Intenta ahorrar. Simplemente revisando y planificando la compra ya ahorrarás. Mirando precios, ofertas, planificando comidas, sabiendo el precio aproximado de los productos que compras…

Conclusiones

Comparar precios y comprar solo lo que necesitas sería el consejo final y el que más te hará ahorrar.

Y tomarte en serio la economía familiar. No se trata de ser un rata o tacaño si no de gastar con cabeza en las cosas que, realmente, nos producen satisfacción.

Te llevará cierto trabajo al principio pero ahorrarás un dinero extra sin ningún esfuerzo.

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